| |
 |
Tenochtitlán o fruta de piedra le
llamaban los indígenas. Hay indicios de su presencia en México
desde hace 7,000 años. Pero será a fines de 2004 cuando el nopal
comenzará a producir una revolución de fuerte impacto en la vida
de los cientos de productores que por décadas han vivido de
él.
En
la primera semana de noviembre se inaugura la primera nave industrial del
Proyecto Productivo San Bernardino Tlaxcalancingo, que lideró en su
diseño la Universidad de las Américas (UDLA) de Puebla,
perteneciente a la Sociedad de Productores de Nopal. |
Es
el resultado de un trabajo de prospección socioeconómica,
explica Olga Lazcano, directora del Centro de Desarrollo Regional de la UDLA.
Precisa que éste se realizó con enfoque multidisciplinario y con
el fin de promover mejores condiciones de vida para la
población.
La
iniciativa no sólo se presenta como un modelo de desarrollo regional
asistido, sino que promete introducir importantes cambios en las condiciones de
operación del mercado nopalero, un sector donde hoy dominan
compañías como Del Monte Foods (de Pacific Group) y Embasa (de
Grupo DESC).
Por
varias décadas nuestro país ha desaprovechado su gran potencial.
Por ello, no resulta extraño que México se ubique en el sexto
lugar en producción y exportación. Los tres primeros lugares lo
ocupan: Italia, España y Portugal.
Ante este
panorama, el proyecto respaldado por 40 académicos de la UDLA se levanta
como una estrategia revolucionaria en lo económico y social. Como pocas
veces, los recursos llegaron sin ningún problema. La Secretaría
de Economía a través del Fideicomiso de Fomento de las PYMES,
aportó $10.2 millones de pesos. En tanto la Secretaría de
Desarrollo Económico de Puebla y el municipio de San Andrés
Cholula aportaron la infraestructura. Así se gestó una estrategia
que aborda el negocio del nopal bajo la lógica de lo que es un cluster.
El beneficio es claro: A unas 117 familias productoras de San Bernardino se les
transferirá tecnología para que aumenten su productividad. Esto
dará como resultado la obtención de 54 toneladas promedio de
nopal por semana y el objetivo es duplicarlo en ocho meses. Un dato clave:
mientras las grandes compañías pagan $70 centavos de peso por
kilo, el Proyecto Productivo les pagará $3.50 pesos. Con este precio
pactado las familias aumentarán hasta en 500% sus ingresos. El total de
la comunidad favorecida por este impacto económico es de 680 personas,
de las cuales 60% son niños.
Pero esto
es apenas el comienzo. La meta es ingresar al negocio de la
industrialización del nopal, para agregarle valor y exportar,
explica Lazcano. Esto supone ganar espacio en un negocio valuado en $10
millones de dólares, que está en plena expansión. Estados
Unidos es el principal mercado hacia donde México exporta 3,500
toneladas, que representan menos de 6% de la demanda real, estimada en 82,000
toneladas.
El
complejo de San Bernardino prevé la construcción de dos naves
industriales adicionales a la que entrará en funcionamiento en
noviembre. La inversión total superará los $30 millones de pesos.
Llegarán a procesar entre 30 y 50 toneladas diarias. De entrada hay 210
empleos nuevos.
Elaborado por Norma Lezcano para
EXPANSION - MEXICO27/10/04 |