|
La
importancia que hoy se le reconoce a las pyme, está muy lejos del
antiguo desdén con el que se las enjuiciaba frente a las grandes
empresas. Al final de la segunda guerra mundial, el número de empresas
quedó significativamente reducido y las grandes compañías
tomaron el protagonismo en el mundo empresarial. Además, el triunfo de
la economía centralizada en los países comunistas y la
expansión de las grandes multinacionales en el mundo capitalista
llevaron a las pymes a una situación muy residual. Todo el mundo
quería trabajar en una empresa grande y "segura".
Ya en los
ochenta, el grado de incertidumbre en la economía forzaba a estas
grandes compañías a las reestructuraciones, reducciones de
tamaño y, con ellas, se incrementa el desempleo. Es por entonces cuando
resurgen las pymes y con este despertar se comienzan a llevar a cabo estudios
que demuestran la importancia y el papel clave que juegan en el desarrollo
económico de los países.
Hoy se
sabe que las pymes desempeñan un papel esencial en la
articulación entre el crecimiento de la economía y el empleo.
Siguiendo la definición usual de las pymes, (hasta 249 asalariados),
éstas contribuyen con una cuota próxima a los 2/3 del empleo y
cerca del 60% de la cifra de negocios en la Comunidad Europea, y cifras
análogas en países de otras áreas
económicas.
Se
considera que las pymes constituyen el mayor potencial de creación de
empleo. Hoy los estudios demógraficos sobre las empresas demuestran que
la generación de empleo corre a cargo de las pymes (surge de las
microempresas y luego éstas van adquiriendo un mayor tamaño),
mientras que las grandes empresas o mantienen su empleo o lo reducen
(según en qué latitudes). En términos cualitativos, las
pymes desempeñan: 1) Un papel primordial en la
oferta del primer empleo, asegurando de hecho una parte de la formación
de la mano de obra; y 2) tienen,-en muchos casos-, una
función de absorción de las categorías menos favorecidas
en el mercado laboral, puesto que contratan más que proporcionalmente
jóvenes, mujeres y trabajadores no cualificados, a la vez que presentan
una particular estructura de salarios y productividad.
Las
pymes las genera el movimiento emprendedor
Pero las
pymes no se generan solas, las generan los emprendedores. La demografía
empresarial que los emprendedores alumbran, se conoce como movimiento
emprendedor. No cabe duda de que la actividad emprendedora es trascendental
para el desarrollo económico y el bienestar social de cualquier
país y así lo viene demostrando el creciente interés por
el tema por parte de las instituciones gubernamentales nacionales y regionales
[1].
El
espíritu emprendedor ilumina la que se ha dado en llamar por algunos la
IV Era de la Revolución Industrial, en la que la creación de
empresas brilla como protagonista en todos los sistemas económicos. Es
ésta una revolución silenciosa que está contribuyendo en
muchos países a generar empleo o cuando menos, -en épocas de
crisis económica-, al mantenimiento de los niveles de empleo o a frenar
el aumento del paro, representando elevados porcentajes de sus PNB.
Emprender en México
Un
estudio cíclico internacional sobre la capacidad emprendedora de
diferentes países -conocido como Proyecto GEM (Global Entrepreneurship
Monitor) impulsado por la Londón Business School y el Babson College,
que sitúa a México en su edición de 2001, en el primer
puesto del ranking de 29 países -que van desde Singapur a México
pasando por Japón, EE.UU., Alemania, Francia, Inglaterra, España,
Argentina, etc.-, según su "capacidad emprendedora". Según esto,
cabe esperar una gran potencialidad en este aspecto del país, si se
acierta a impulsar las variables críticas de las que, según el
Proyecto GEM, depende la función emprendedora.
La formación para
emprender
Una de
las variables más importantes para disparar el movimiento emprendedor
con niveles significativos de eficacia y eficiencia, es la Formación, en
un contexto de cultura emprendedora. La formación es el comienzo de un
círculo virtuoso según el cual, la formación para
emprender no sólo mejora los niveles de eficiencia del agente
emprendedor sino que contagiando a su entorno cultural, lleva a que se susciten
más vocaciones empresariales que demandan más formación,
reforzando así el proceso.
Una
alianza internacional para emprender
En este
orden de cosas, dos Instituciones de primer orden en el ámbito de la
formación, la Universidad Tecnológica de México, una de
las universidades con mayor arraigo y eficacia de México, fundada en
1966, (que cuenta con cinco campus en México D.F. y más de 50.000
alumnos) y EOI, la Escuela de Negocios más antigua de España,
(fundada en 1955 con sedes en Madrid y Sevilla y con mayor experiencia en la
formación de emprendedores de ese país), han unido sus esfuerzos
para dar formación en Creación de Microempresas a los
emprendedores mexicanos. Desde 2000 vienen impartiendo dichas instituciones,
ediciones sucesivas de cursos de Posgrado de larga duración en esta
materia, con un nivel de éxito tan importante como para permitir haber
desarrollado hasta la fecha ocho ediciones sin interrupción, esperando
abrir la novena a mediados del próximo mes de mayo.
El
programa -dirigido a posgraduados universitarios y/o empresarios de pymes en
ejercicio-, tiene entre sus objetivos los de: 1) preparar con
rigor a futuros empresarios (emprendedores) a que planifiquen su idea
empresarial averiguando su viabilidad y profundizando en el planteamiento
estratégico con una visión internacional; 2)
proporcionar las habilidades de gestión -para aquellos que procedan de
titulaciones técnicas o científicas-, que les permitan ejercer
más tarde como empresarios, una vez hayan superado la fase de arranque
(start-up); 3) reformular el planteamiento estratégico
de sus empresas a aquellos participantes que accedan al programa teniendo
empresas en marcha y 4) adquirir conocimientos especializados
sobre la fisiología de las pymes y el modo de comportarse de los
empresarios de este tipo de empresas, para aquellos participantes que deseen
especializarse como consultores de pymes.
Resultados de estos programas
En la
actualidad, han completado su formación y han elaborado su proyecto
empresarial de creación, consolidación o desarrollo de empresas;
125 emprendedores participantes en 5 ediciones del programa de "Creación
de Microempresa". Tres promociones más, con otros 85 participantes
están en periodo de formación, incluyendo clases,
consultorías con especialistas (marketing, -jurídico y fiscal-,
finanzas, operaciones, recursos humanos, etc.) y tutorías
individualizadas con profesor-consultor que asume el papel de Director del
respectivo proyecto empresarial.
Están ya en marcha 30 nuevas empresas y otras 20 han aplicado
un plan de mejora. En los próximos meses esperamos que nuevas empresas
accedan al mercado y se consoliden con utilidad para emprendedores,
trabajadores, clientes y la sociedad mexicana.
[1] Sin
ir más lejos, el apoyo a la creación de empresas y a los
emprendedores constituye uno de los ejes prioritarios de las políticas
activas de empleo de la Unión Europea (v. Libro Blanco Crecimiento,
Competitividad y Empleo, Comisión Europea) para los periodos 94-99 y
2000-2006. Eurostat.
|